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Fecha: 16 abril, 2018   Por: Pablo Rescia

ROBERTO KURI.  1935 – 2018.

Kuri decía que Oddone era el único docente que era capaz de enseñar con su  sola presencia.

Kuri, en cambio, fue el único docente que conocimos que enseñó a través de la gracia.

¨En estado de gracia¨ suele decirse cuando alguien tiene algo que le permite hacer lo que hacemos todos, pero de un modo diferente, probablemente mejor.

¨Tiene algo ¨, decimos cuando alguien hace con naturalidad las cosas que  al resto nos lleva un enorme esfuerzo hacer.

Un modo que fue a la vez diferente y natural es el que tuvo Kuri para proyectar, para enseñar, para entusiasmarse con nuestros bosquejos como si fueran propios, como diciéndonos:¨ ¿ Vos estás viendo el tesoro que yo veo allí?¨, hasta el punto de hacernos pensar que éramos capaces de mirar lo mismo que miraba él.

Seguramente les haya pasado alguna vez, lo mismo que nos pasó a nosotros: Sentirnos halagados por la amistad de alguien que, siendo notable, ha notado nuestra presencia en medio de todo.

Quienes lo conocimos y trabajamos a su lado, muchas veces nos sentimos así.

Nos enseñó a muchos, muchas de las cosas que ahora enseñamos. Es el secreto de la gracia lo que no nos pudo explicar.

 

 

Los docentes formados en su cátedra.